Por Daniel Giacaman Zaror.
Herederos de Nada abrió la jornada en la capital a las 23:15 horas, con una breve pero sólida presentación. Potencia en la ejecución musical y buen manejo de voces y coros fue la mejor forma para pedir más minutos sobre el escenario para una próxima oportunidad, alcanzando su peak con “Desobediencia a conciencia”.
